Ni Desierto, Ni Maquila, Ni Frontera, fue una obra lanzada en 2010 y considerada como “Nueva Narrativa Mexicalense”, en su primera edición publicada por Portafolio Editorial y Guayabera EP Ediciones, que a la postre la primera de estas dio paso a lo que es hoy Roark Ediciones. Siendo sus principales antologadores Eduardo Perezchica y Nylsa Martínez, y la maquetación e impresión del libro a cargo de Miguel L. Romero.
Es bajo ese contexto y en palabras de la propia Nylsa Martínez, quien considera que existe una generación de jóvenes escritores formándose y produciendo narrativa que puede ser distinguida de las generaciones antecesoras por su variedad de propuestas y discursos.

Entendiendo como “nueva narrativa mexicalense”, aquella creada por autores nacidos o formados en Mexicali, que cuentan con un haber literario iniciado, ya sea a través de la publicación en diferentes espacios impresos o electrónicos, o porque forman parte destacada de talleres literarios locales, que los integra como parte de una generación que está trabajando desde mas de una década y en la actualidad, además de que representan una perspectiva del futuro en la narrativa mexicalense.
La convocatoria para participar en Ni Desierto, Ni Maquila, Ni Frontera, fue lanzada en dos mil diez entre cafés, e-mails y consultas a la mafia local de la que resultaron seleccionados diversos autores a partir de los textos presentados. Por tanto, sus antologadores abrieron las posibilidades a textos construidos con originalidad —no discutamos qué es originalidad—.
Esta antología llevo como estandarte la frase trillada: “no están todos los que son, ni son todos los que están” pero, para los fines de este muestrario, los escritos incluidos entregan sus lectores un conjunto de apuestas que van más allá de ”escribir bien”, centrándose —¡qué ambiciosos!— en “decir algo”.
